sábado, 28 de agosto de 2021

SOBRE LOS SENTIRES Y EMOCIONES EN LOS VARONES.

Saludos y parabienes:

Estoy en desacuerdo con la lectura de la masculinidad, que señala la represión sensible y emocional de los hombres por causas del machismo. La masculinidad tradicional es represiva, es lo que se repite mucho desde espacios de nuevas masculinidades. Esta visión me resulta sumamente problemática, no solo por ser falaz, sino por que responde a la postura equivoca de ver a los hombres como víctimas del patriarcado (algo que me resulta por demás delirante).

1. Taller de la comunidad: la comunidad de Sacred Sons (Hijos Sagrados).

La masculinidad no es represiva con los sentires y emociones de los hombres. Reitero, eso es una falacia. Ciertamente, si asumimos la masculinidad y feminidad desde la visión tradicional, donde lo masculino y femenino son roles sociales, hay que reconocer que todos los roles sociales tienen sus mandatos asertivos y sus restricciones. Pero también tendría que reconocerse, que la masculinidad y la feminidad, en occidente, no son necesariamente complementarias. La masculinidad tradicional se construye en oposición a lo femenino, mientras que la feminidad tradicional se construye en subordinación a lo masculino. Mientras la masculinidad se “mide” de manera cuantitativa (se es más hombre o menos hombre y la hombría puede perderse), la feminidad tradicional se mide cualitativamente (se es mala o buena mujer, se es una “señorita de su casa” / buena mujer o se es una “cualquiera” / mala mujer, se es buena madre / buena mujer o mala madre / mala mujer y lo femenino no se pierde, no hay forma de dejar de ser mujer).

En este contexto, la conclusión que saco cuando se habla de que la masculinidad es restrictiva con los sentires y emociones de los hombres, es que se parte de una lectura sobre lo que es los sentires y emociones en las mujeres. Y aquí quiero ser enfático, se parte de lo que se considera como femenino (lo cual me parece un error, pero volveré sobre ello más tarde). Dado que la masculinidad y la feminidad son constructos distintos, no puedo usar a uno para medir el otro, no solo porque no tiene sentido, sino porque también la feminidad tradicional (o lo que se espera tradicionalmente de las mujeres), merece ser cuestionado.

Llegados hasta aquí, reitero una vez más, no es verdad que la masculinidad tradicional (y el machismo) sean restrictivos con los sentires y emociones de los hombres. Al contrario, el machismo si permite amplia libertad en los sentires y emociones en los hombres, pero siempre y cuando se manifiesten dentro de los mandatos de la masculinidad. Los dos ejemplos más claros que puedo señalar al respecto son: la arrechura y la ira. Sobre la arrechura, hasta hace tan solo un lustro o una década atrás, un hombre podía acosar por toda la avenida Arequipa (desde 28 de Julio hasta Ricardo Palma) a una mujer, diciéndole cuanto le apetece y como se la follaría, sin que pase absolutamente nada. Es más, “recién nos enteramos” que los hombres se masturban en la vía publica delante de las mujeres, por que ahora ellas se han empoderado y denuncian. Estas manifestaciones de arrechura masculina han sido parte del cotidiano de muchas mujeres y rara vez eran cuestionadas o más aun, reprimidas.

Otro tanto puedo decir de la ira. Los hombres que al estar molestos golpeaban paredes, destruían muebles o rompían vidrios, nunca fueron cuestionados. No importaba que el hombre asustara a la gente del entorno, aterrorizara a su cónyuge o traumatizara a sus hijxs, la ira manifestada como estallido siempre fue vista como válida y legítima en los hombres (las mujeres fueran diagnosticadas como histéricas). Aquí reprimirse, al contrario, era mal aconsejado.

Incluso sobre los sentires y emociones afectivas o de dolor, el caballito de batalla de las nuevas masculinidades y del victimismo hombruno, el machismo es en buen grado permisible con ellos, pero siempre y cuando se den dentro de los mandatos de la masculinidad. En cuanto a los afectos, los hombres pueden expresar sus sentires, cuando ellos acompañan la arrechura. Cito al porno como ejemplo, el macho puede comerse a besos a la chica, como previa al folle, pero también si lo hace con fuerza. Y he aquí otro ámbito en donde los hombres pueden mostrar sus afectos, cuando son demostración de poder. Un tópico muy recurrente en las películas, es el héroe tomando a la mujer (el personaje femenino principal) a la fuerza y estampándole un beso. Nadie cuestiona si la mujer quería ser besada, las películas muestran que sí. Mucho menos se cuestiona esa forma en que los hombres mostraban sus afectos.

Respecto al dolor, si bien es cierto que el machismo cuestionaría a un hombre que se quiebre en público y estalle en llanto como Jeremías, no lo es tanto si este hombre demuestra dolor de manera agresiva. Un hombre que, tras perder a su cónyuge o hijx, destruye la casa a patadas o puñetazos, sería plenamente comprendido y luego, hasta ayudado a reconstruir su domicilio. Aquí la represión brilla por su ausencia.

Queda claro entonces, que es mentira el asumir la masculinidad, como fuente de represiones de los sentires y emociones en los hombres. Es un hecho que los sentires y emociones no se manifiestan de la misma forma entre hombres y entre mujeres. Siendo así, tenemos que en varios talleres de neomasculinidades, se parte de que el machismo reprime, y se busca liberar los sentires y emociones de los hombres, supuestamente tomando como referente la expresión sensible y emocional de las mujeres. He aquí algo que me hace ruido. ¿Se toma como referente la manera en que las mujeres manifiestan sus sentires y emociones o cómo se considera, desde una óptica masculina, que ellas se manifiestan?

2. Taller de la comunidad: la comunidad de Sacred Sons (Hijos Sagrados).

Siendo sincero, las veces que he escuchado a los defensores de las neomasculinidades, me parece que hablan de los sentires y emociones en las mujeres desde una mirada estereotipada. El punto más álgido es la idea de llorar. En mi experiencia de vida (de 50 años), entre las distintas mujeres que han pasado por mi vida y en los diferentes lugares que he trabajado, las mujeres no se la pasan llorando. Me explico. Las veces que he visto llorar a mujeres han sido excepcionales. No me parece que las mujeres se rajen a llorar en cada crisis que se presente. A las pocas mujeres que recuerdo haber visto llorar, lo han hecho cuando ha habido una situación realmente grave o dolorosa. Pero en esas mismas situaciones también podía haber hombres quebrados llorando (los he visto o me enterado que ello ocurrió).

Reitero, me hace ruido, por que está lectura esterotipada de los sentires y emociones en las mujeres, solo sirve para validar la postura machista, de creer a los hombres como víctimas del patriarcado. Me parece un problema, porque, a fin de cuestas, si bien considero que la manifestación de los sentires y emociones es importante, no se puede construir una propuesta realmente antipatriarcal y antimachista, si partimos de una percepción errada y peor aún, si asumimos la cuestión desde una óptica estereotipada. Por esa vía no vamos a llegar a ninguna parte.

Se despide su amigo uranista.

Ho Amat y León.


Imágenes.

1) Imagen tomada de: facebook.com/PsicologÍa-Integral

2) Imagen tomada de: facebook.com/PsicologÍa-Integral